martes, marzo 16, 2010

¿Creéis que las mujeres y los hombres escriben de forma distinta? I: el discurso masculino y el discurso femenino

Cuando formulé esta pregunta a los grupos de estudiantes que tenían que opinar sobre los textos objeto de este estudio, casi todos y todas respondieron que no. Solo unos pocos, en su mayoría chicos, disintieron. Estos chicos, insisto en que una pequeña minoría, argumentaron su idea describiendo la literatura femenina como "más delicada y suave", su léxico más "delicado" y, en la elección de los temas, más intimista y romántica.
La mayoría consideraba a priori que la diferencia estaba en la persona que escribe, y que depende sobre todo del temperamento y la experiencia vital del narrador o el poeta. O bien de su entorno, intereses o bagaje cultural.

Sin embargo, a la hora de comentar los textos, hemos tenido que constatar todos y todas que no lo tenemos tan claro como parecía.
En primer lugar, se incide en la diferencia entre un discurso masculino y otro femenino.:
Al comentar este poema (Segunda Naturaleza, de Odysseas Elytis):

hubo unanimidad con respecto a que la autora del texto era una mujer: por el tema de la maternidad; porque es un texto muy dulce y un hombre no escribiría con esa ingenuidad; ya que el tema central del texto es la maternidad y el desarrollo de la vida de los hijos... las mujeres expresan esto mejor que os hombres; las mariposas representan a las mujeres; otra vez la ingenuidad...
Obviando el hecho de la lectura errónea del poema como referido a la maternidad, es evidente que las opiniones están dictadas por la frescura y sencillez de los versos, casi infantiles. pero son obra de un hombre, y no de una mujer.
Cierto que hay temas que hasta ahora son privativos de la mujer en cuanto que están ligados a la maternidad o domesticidad. Hay un fascinante texto de Sylvia Plath que no reproduzco por su excesiva longitud, Tres mujeres:
Es un poema donde tres mujeres, en un hospital, van desgranando sus miedos, alegrías o angustia ante situaciones muy diferentes: La Primera Voz representa la de una madre feliz al dar a luz aun hijo deseado. La Segunda Voz es la de una mujer que aborta, y que siente el aborto como un fracaso. Esta Voz habla de la sensación de pérdida, de la sangre, de lo inútil y vacía que se siente. La Tercera Voz es la de una chica demasiado joven que da a luz un bebé no deseado para el que no está preparada, para ella una experiencia traumática. Aquí podéis encontrar una versión española del poema.
En otro, titulado Corte, cuenta de manera personalísima un pequeño accidente con el cuchillo mientras cortaba una cebolla:

Qué susto:
El pulgar en vez de la cebolla.
La yema, casi cortada del todo,
pendiendo tan solo de una suerte de bisagra
de piel,
un colgajo en forma de sombrero
mortecino.
Debajo, esa felpa roja... (comienzo del poema)

De hecho, hay un interesante trabajo sobre la domesticidad en esta escritora, `Viciousness in the Kitchen': Sylvia Plath's Domestic Poetry, que analiza en profundidad el tema.
La elección de estos contenidos viene dada, lógicamente, por la mayor proximidad de las mujeres a ellos, pero no tiene que ser diferente también el estilo literario.

En otro poema, Arde el mar, de Pere Gimferrer, según los comentarios, priva el discurso masculino. En palabras de un alumno, "habla de la guerra y las mujeres no saben nada de las guerras". Es posible. Aunque visitando, por ejemplo, esta página, vemos que también hay un número significativo de escritoras que componen poesía sobre la guerra.
Veamos el poema de Gimferrer:

Sin considerar el tema, no exactamente bélico, los versos abundan en plasticidad y son tremendamente evocativos, trasmiten sensaciones auditivas y visuales y conectan de lleno con nuestra memoria onírica. Un estilo similar al de este poema:

El corazón de Charo flota sobre las aguas del Delta como una flor endamascada.
Fue asesinada al amanecer. En los raíles del tren
se han encontrado fragmentos del dietario de su amor. Relatos
de luna llena, caligrafía imposible, Cristo crucificado, ¿qué pasó?
Adamo guarda silencio en el Olimpia y las monjas de Sagrado
Corazón cubren el cuerpo mutilado con flores de azahar.
Qué historia más extraña la de algunas colegialas.

Que, sin embargo, ha sido escrito por Ana María Moix. O este fragmento de García Lorca, que también incluimos en los textos a comentar:

Otro lugar común en cuanto a clasificar un texto como femenino es el tema del amor.

¡La gente husmea
y les huele a quemado!
Trajeron a ciertos tipos.

¡relucientes!

¡con cascos!

¡¿Pero dónde van con esas botas?
!
Háganles saber
a los bomberos

que a un corazón ardiente se sube con caricias.


Estos versos, procedentes del extensísimo trabajo de Vladimir Maiakovski La nube en pantalones, han sido considerados como femeninos por la expresión "corazón ardiente". Analicemos el tono del poema: su vigor casi musculoso toca suelo en el último verso para ascender con una suavidad que es el contrapunto perfecto y el elemento sorpresivo. Solo la palabra "ardiente" nos devuelve al punto de partida, la cornisa del edificio (porque la plasticidad es tal que se visualiza la escena sin mencionar ningún elemento concreto), que es el propio corazón.
En tan breve texto se aúna lo que se ha considerado tradicionalmente masculino (la expresión vigorosa) con lo tradicionalmente femenino (la ternura).

Esto en cuanto al discurso masculino o femenino. ¿Existen realmente? Recordemos unos versos de la primera poeta lírica de la que tenemos noticia, y que aún no ha perdido su expresividad y su vigencia, Safo de Lesbos:

Una hueste de jinetes, o de infantes o de naves
dicen unos y otros que es lo más bello
que existe sobre la tierra. Yo digo
que es aquello que se ama.

¿Eran otros tiempos?

martes, marzo 02, 2010

Actividades para el Día de la Mujer: ¿Existe un arte femenino y un arte masculino?

Este es el tema central que desarrollaremos este año en el Día de la Mujer. Durante mucho tiempo hemos oído o leído que hombres y mujeres tienen maneras diferentes de crear: es tópico atribuir a ellas una mayor sensibilidad, un acercamiento más palpable a los objetos cotidianos, una atmósfera que se respira más íntima y doméstica. A ellos los temas más mundanos, sociales, intelectuales, un mayor vigor en la expresión.
Puede haber verdades dentro del tópico: las mujeres han estado siglos apartadas de las escuelas de arte, de los caminos del conocimiento. Pero no verdades absolutas ni generalizables, ni desde luego intemporales. Seguramente no hay una respuesta única, y lo más interesante sea el debate. Por esto nos hemos propuesto suscitarlo:
  • Hemos seleccionado veinte textos y veinte obras plásticas, de hombres y mujeres artistas , sin que se sepa a quién corresponde cada obra, para exponer y presentar a nuestros alumnos y alumnas.
  • Cada alumno o alumna debe comentar una de las obras y uno de los textos, distribuidos al azar, para decidir si piensa que ha sido realizada por una mujer o por un hombre, y dar las razones de su elección. Los comentarios son anónimos, y se publicarán en los tablones de anuncios junto con las obras elegidas.
  • El debate final se realizará en una mesa redonda el día 12 en el salón de actos. En la mesa estarían Antonia Álvarez y Rosa Mª Baena para Artes Plásticas junto a Meli San Martín para Literatura y posiblemente otras personas, cuya asistencia está aún por confirmar.
Publicaremos los resultados estadísticos y las conclusiones del debate, pero adelantamos, en dos presentaciones, las imágenes y textos elegidos:
Artes plásticas: El desnudo femenino



Textos literarios: Poesía y Retrato





viernes, febrero 19, 2010

Sainete: "El triunfo de las mujeres"


En estos días de carnavales varios llega a mis manos la figura de Juan Ignacio González del Castillo, dramaturgo gaditano nacido en 1763 y muerto en 1800. Según las informaciones consultadas fue un famoso autor, contemporánero de l escritor madrileño Ramón de la Cruz.
Y me recuerda a los carnavales de Cádiz por su aceptación popular y su función crítica. Los sainetes llenaban los teatros del siglo XVIII al igual que había ocurrido con los entremeses, luego los pasos y las comedias de los siglos XV y XVI. He seleccionado uno de los sainetes de González del Castillo "El triunfo de las mujeres" donde aparece la reivindicación de la mujer. Bien es verdad que desde una visión muy simple: la mujer es imprescindible para el funcionamiento de la intendencia familiar (lavar, coser, cocinar y tener hij@s), lo demás (su necesidad de realizarse, de conocer otras gentes, o de lo contrario, ser modesta o incluso fértil es considerado un defecto).
Pero tiene su actualidad porque plantea la situación de un grupo de hombres que deciden prescindir de las mujeres y ocuparse ellos de todas las tareas domésticas. Podéis imaginar el final.

Fuente: Obras completas, edición de L. Cano, Madrid: Sucesores de Hernando, 1914, 3 vols

El triunfo de las mujeres. de Juan Ignacio González del Castillo

sábado, febrero 13, 2010

Hay un arte femenino? III Elizabeth Smart

Cuando la vida es pasión y la pasión se convierte en Literatura

Elizabeth Smart (Diciembre 27, 1913 – Marzo 4, 1986) nació en el seno de una familia socialmente destacada de Ottawa. Comenzó a escribir a edad temprana: publicó su primer poema a los diez años y reunió su primer libro de poemas a los quince. A los dieciocho años dejó su país para estudiar música en Londres. Aficionada a la lectura, un día descubrió la poesía de George Barker y se enamoró no solo de los versos que leía, sino de su mismo autor. Se propuso conocerle y casarse con él. No paró hasta conseguir iniciar una relación epistolar con el poeta y, poco después, arreglar un encuentro personal con él. Casi de inmediato iniciaron un apasionado romance que se prolongaría largos años, casi el resto de sus vidas.

En 1941, después de quedar embarazada, ella volvió a Canadá, donde tuvo a su primera hija. Barker intentó visitarla, pero la familia de Elizabeth utilizó sus influencias para que as autoridades impidiesen su entrada en el país. Ella regresó a los Estados Unidos y poco después, en plena guerra, se trasladó a Londres, donde Barker residía. En Londres tuvo a su segundo hijo. Durante todo este tiempo realizó trabajos de administrativa.

Fue en esos años en los que escribió su obra más conocida, En Gran Central Station me senté y lloré. Se publicaron dos mil ejemplares en 1945, pero el libro no tuvo realmente éxito hasta mucho tiempo después. Es una obra de ficción, pero con marcados tintes autobiográficos, en torno a su relación con Barker. El libro disgustó enormemente a la madre de Elizabeth, que destruyó todos los ejemplares que pudo conseguir y logró que se prohibiera su publicación en Canadá.

Elizabeth todavía tendría dos hijos más con Barker, que nunca llegó a dejar a su esposa. De hecho, tuvo un total de quince hijos con diversas mujeres.

La relación de ambos fue problemática y tumultuosa. Ambos bebían y tenían frecuentes altercados. Pero el amor enfermizo que Elizabeth sentía por el poeta, una verdadera obsesión, duraría toda su vida.

Cuando quedó encinta de su tercer hijo, Elizabeth fue despedida del Ministerio de Cultura, en el que trabajaba en Londres. A partir de entonces trabajó como redactora de anuncios, y después en la revista Queen, de la que llegó a ser editora. En este tiempo disminuyó su dependencia de Barker y vivió una vida más libre.

En Gran Central Station me senté y lloré había circulado mientras tanto por Nueva York y Londres como libro de culto. Fue republicado en 1966 con gran éxito de crítica. Elizabeth se retiró a una casa de campo en Suffolk. Allí escribió la mayor parte de su obra. Escribió mucho, como queriendo recuperar el tiempo perdido. En 1977, después de 32 años de ausencia del mundo editorial, publicó dos nuevas obras, The Assumption of the Rogues & Rascals y una pequeña colección de poemas, A Bonus. Siguieron In the Meantime (1984), una antología de poesía y prosa, y sus dos volúmenes de diarios: Necessary Secrets: The Journals of Elizabeth Smart (1986).

Murió en Londres de un ataque al corazón.

"Estoy sobrepasada, enmarañada en mi cama, estoy infestada por una marabunta de deseos. Mi corazón es devorado por una paloma, un gato hurga en la cueva de mi sexo; sabuesos obedecen en mi cabeza a un adiestrador que sólo grita cosas confusas, a medida que las horas ponen a prueba mi resistencia con un cúmulo de torturas.
¿Quién, si lloro, me escucharía entre las órdenes angelicales?
Estoy lejos, más allá de esa isla de los días donde, una vez, según parece, vi crecer una flor y conté los pasos del sol, y alimenté, si mi memoria me es fiel, al animal sonriente en su hora señalada. Recibo heridas, heridas con ojos que ven un mundo triste, que siempre será así, incurable y a la vista, y bocas que cuelgan en el cielo de sangre.
¿Cómo puedo ser amable? ¿Cómo puedo encontrar el alivio del pájaro que construye el nido día a día?. La necesidad no proporciona alas de terciopelo con las que escapar.
Estoy efectiva y mortalmente penetrada por las semillas del amor ".
(Traducción de Rosa Pérez)

En Gran Central Station me senté y lloré acaba de ser publicada en español por la editorial Periférica.

domingo, enero 24, 2010

¿Es diferente el arte femenino del masculino?

¿Existe una diferencia entre el arte producido por los hombres y el arte creado por las mujeres?
¿Son las diferencias sexuales suficientes para generar un arte femenino y un arte masculino?
Básicamente:
¿existe o no una esencia femenina distinta a la del varón?

El vals, Camille Claudel
Este es el tema que hemos elegido para tratar este año en el Día internacional de la mujer.
Queremos hacer una serie de reflexiones previas sobre el tema:
Tradicionalmente se han considerado femeninas cualidades tales como la intuición, la emotividad, la sensibilidad, la cercanía a la naturaleza, como consecuencia del hecho de asociar el destino de la mujer a la maternidad. Tópico también pensar que el arte femenino es más espontáneo, menos "domesticado" que el masculino.
Por contra, el hombre y su producción artística serían más racionales, más sujetos a la lógica y al academicismo, menos a las emociones y la espontaneidad.

Las mujeres siempre han estado presentes en la Historia del Arte y la Literatura, pero han sido sistemáticamente omitidas en los registros anteriores al siglo XX. En los pocos manuales en que se las mencionaba, no dejaba de insistirse en la inferioridad o mediocridad de sus obras.
Muchas mujeres creadoras han sido borradas sistemáticamente de la historia. No todos sus nombres se han podido recuperar, siquiera como noticia.

Los artistas varones son los que han determinado los ideales de belleza en cada etapa de la Historia del Arte. Ningún artista está exento de la influencia que la cultura y la sociedad de la época en la que crea. Esto es igual para hombres y para mujeres.
Al tiempo que en las obras de los varones se han admirado siempre valores como la intuición, la creatividad, la imaginación, etc., esas mismas cualidades servían, como etiquetas, para menospreciar la creación artística de las mujeres.
Además, en cuanto a las artes plásticas, ellas trabajaban sobre todo en talleres familiares, a la sombra de artistas varones -maridos, padres, hermanos, etc.- que eran los que firmaban las obras ya finalizadas.
Por otro lado, las mujeres tenían vedado el acceso a las escuelas oficiales de arte: bien tenían que formarse en academias privadas, lo que incrementaba su segregación, bien tenían que guiarse exclusivamente por la intuición.

La mayoría de las personas cree que hombres y mujeres son diferentes y, por tanto, su conducta y sus obras también lo son. Puede ser cierto. Pero, al menos en cuanto al Arte se refiere, todos los condicionantes anteriormente expuestos pueden aumentar esa diferencia, y no son condicionantes ligados precisamente al sexo.

Al día de hoy, podría opinarse que esos condicionantes ya no son tales. Quizá existan otros no tan determinantes, pero que limitan también: la ausencia de una tradición anterior, que sería lo de menos; el hecho de que para la mujer la creación artística suele ser un lujo, algo secundario, limitado al tiempo que le resta tras sus obligaciones familiares y laborales; y, también el carácter excepcional con el que se reviste una actividad artística femenina sólida: ser la primera que.... ser de las pocas que... ¿condiciona el carácter de las obras?

¿Qué opináis sobre el tema?

martes, enero 12, 2010

Hay un arte femenino? II: Dido Sotiriou

Διδώ Σωτηρίου: Dido Sotiriou, novelista griega, nació en Aïdini (Turquía) en 1909 y falleció en Atenas el 23 de septiembre de 2004.

Turca de nacimiento, Sotiriou frecuentó en sus novelas la Historia contemporánea de la nación helena, en especial la mencionada guerra que desencadenó la expulsión de los griegos de Asia Menor, y también el conflicto civil que estalló en Grecia al amparo de los primeros coletazos de la Guerra Fría, entre 1946 y 1949, y que enfrentó a las dos facciones que habían protagonizado la resistencia contra la invasión nazi. Además de Tierras de sangre (1962), traducida a seis idiomas, la escritora fallecida publicó otras novelas como Los muertos esperan (1959), Electra (1961), Visitantes (1976) y Estamos perdidos, que salió en 1982 y fue su último libro.

Recibió el Premio Especial Nacional de Literatura en 1989, el Premio de la Academia de Atenas el 1990 y con la Orden del Fénix el 1995, mientras en 2001, la Corporación de los Autores Griegos estableció en su honor el premio ‘’Dido Sotiriou’’, que se entrega a autores griegos o extranjeros, que con su obra demuestran la comunicación de los pueblos y de las culturas a través de su diversidad cultural.

Además, Dido Sotiriou destacó por su militancia izquierdista, muy especialmente comprometida con la lucha por la liberación de la mujer en Grecia.


Visita a Selçuk-Éfeso de Dido Sotiriou / el 24 de Septiembre 2004

Dido Sotiriou
The Times (London), September 29, 2004, Wednesday


Tierras de sangre

Este libro narra el drama humano y la incisión histórica que supuso, en 1922, la expulsión tanto de la población griega del suelo turco como de la población turca del territorio griego: un millón y medio de personas abandonaba así su ancestral morada tras una guerra lacerante. Está narrada con una perspectiva ciertamente intimista a pesar de reflejar la tragedia objetiva de un hombre pobre que, víctima del conflicto, no puede siquiera disfrutar de una vida en paz.

martes, diciembre 15, 2009

SHADI GHADIRIAN, FOTÓGRAFA IRANÍ



Con 30 años, Shadi es considerada actualmente una de las artistas de Irán con más proyección e influencia. Sus fotografías de estudio sobre la mujer en la vida cotidiana y paradójica de las sociedades musulmanas es su faceta más conocida. Pero esta ex-alumna del recién establecido Departamento de Fotografía de la Universidad de Teherán, tiene también una vinculación social determinante en la sociedad iraní. Es una de las responsables de la página web womeniniran.com, activista cultural e inquieta con los nuevos formatos de comunicación. Shadi Ghadirian responde desde la cotidianidad de su trabajo.



Puedes leer una entrevista hecha a la artista, en la que nos habla de su obra, de sus pensamientos y de su país. Pincha aquí.

Si quieres ver su página web con gran parte de su obra pincha aquí

domingo, diciembre 13, 2009

Hay un arte femenino? I Ioanna Karystiani


¿Hay un arte femenino?
Desde aquí, hasta el próximo 8 de marzo, intentaremos analizar este complicado tema
de hombre a hombre, de mujer a mujer

de persona a persona
Ioanna Karystiani

Η Ιωάννα Καρυστιάνη γεννήθηκε στις 8 Σεπτέμβρη του 1952 στα Χανιά της Κρήτης από γονείς Μικρασιάτες. Σπούδασε Νομικά. Επαγγελματικά ασχολήθηκε με το σκίτσο και την εικονογράφηση. Δούλεψε στην εφημερίδα "Ριζοσπάστης", στα περιοδικά "Τέταρτο", "Ένα", "Εικόνες", και σε ξένες εφημερίδες.
Το μυθιστόρημα της "Μικρά Αγγλία" ήταν υποψήφιο για το Ευρωπαϊκό Αριστείο και το βραβείο Balkanika.

(Creta, 1952). Trabajó como caricaturista para los diarios más importantes de Atenas y revistas de distintos países. Actualmente es productora de televisión.
Considerada la mejor novela griega de los últimos años,Pequeña Inglaterra obtuvo el Premio Nacional de Literatura en Grecia en 1997.

Pequeña Inglaterra es el nombre que daban los armadores del Egeo a Andros, isla de tradición marinera.
En un mundo esencialmente femenino, donde los hombres, en su mayoría marineros, están ausentes continuamente.
Mina Saltaferos gobierna los asuntos familiares según las férreas tradiciones isleñas. Mientras Mina acrecienta el patrimonio familiar comprando fincas y concertando el matrimonio de sus hijas, su marido, el capitán mercante Savvas, recorre los mares y mantiene otra familia en Buenos Aires. Sus hijas, Orsa y Mosja, serán víctimas del fuerte sentido práctico de la madre. Orsa conoce a su primer amor, Spyros, que mantiene en secreto por temor a Mina, y no comparte ese secreto ni siquiera con su hermana. Spyros no consigue que Mina le conceda la mano de la muchacha y parte a hacer fortuna. Cuando regresa, Orsa ya se ha casado con un hombre bueno y adinerado al que no quiere. Aunque nunca dejará de amar a Orsa, o precisamente por eso mismo, se casa con la segunda hermana, tejiéndose un entramado de desencuentros e infelicidades.
Este precario equilibrio termina con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, momento en el que el marino Spyros se une a la contienda capitaneando su nuevo buque, llamado también Pequeña Inglaterra. Su muerte en batalla desencadena la tragedia familiar, de la que todos culpan a las intrigas de la Saltaferos.
Los personajes femeninos están descritos con rasgos simples pero eficaces: la sabiduría de Naná, la amargura de Katerina, la dulzura y inteligencia de Mosja y sus amigas, la fuerza y la seguridad de Mina, el carácter apasionado de Orsa... Los hombres juegan claramente un papel secundario y son descritos solo por el papel que juegan con respecto a ellas.
Y, como fondo a todo ello, los dos paisajes: el de la tierra, femenino, amable y alegre, acogedor y constante, luminoso; el del mar, oscuro y terrible, que se lleva a los hombres. Aunque toda la novela exhala un aroma a mar y arena, hay muchas mujeres en Andros que jamás volverán a comer pescado o a vestir una prenda azul.
Más información...



miércoles, diciembre 02, 2009

Aminatou Haidar, defensora de los Derechos Humanos


"Aminetu Haidar, considerada la "Gandhi Saharaui" por su resistencia y lucha pacífica por la autodeterminación de su pueblo y la denuncia de la violenta y constante represión marroquí en el Sahara Occidental, fue expulsada en avión la mañana del sábado 14 de noviembre desde El Aaiún hacia Lanzarote, por la fuerza, sin documentos ni ninguna de sus pertenencias y después de casi 24 horas de aislamiento e interrogatorio. Madre de dos hijos, ha sido galardonada, entre otros, con el Premio de Derechos Humanos Robert F. Kennedy 2008, el austríaco Silver Rose Award 2007 y, un año antes, con el Premio de Derechos Humanos Juan María Bandrés. Fue nominada por el Parlamento Europeo para el Premio de Derechos Humanos Andrei Sájarov, ha sido candidata para el Premio Nobel de la Paz y Amnistía Internacional (EE.UU.) presentó su candidatura para el Premio Ginetta Sagan. En 1987, con 21 años, fue una de las 700 personas detenidas por participar en un mitin que pedía el referéndum de autodeterminación. Permaneció "desaparecida" sin cargos ni juicio durante cuatro años, torturada junto a otras 17 mujeres saharauis. En 2005, la policía marroquí la volvió a detener y golpear tras su participación en una manifestación pacífica. Fue liberada después de 7 meses gracias a la presión internacional de organizaciones como Amnistía Internacional y el Parlamento Europeo. Desde entonces, Aminetu Haidar ha recorrido el mundo para denunciar la ocupación militar marroquí y la violación sistemática de derechos de la población saharaui y para abogar pacíficamente por el derecho de su pueblo a la autodeterminación".
Fuente foto y texto: "Plataforma de apoyo a Aminetu Haidar"

En "La opinión de elcorreoweb.es" leemos:

"Aminatou Haidar, una de las activistas saharauis de mayor reconocimiento internacional, está en huelga de hambre desde ayer lunes contra el gobierno de Marruecos por no dejarla entrar en El Aaiún donde reside y la esperan sus hijos de 13 y 15 años de edad, y también contra el gobierno de España por complicidad en la maniobra.

Haidar volvía de un viaje a EEUU cuando le retiraron su pasaporte marroquí impidiéndole la entrada a El Aaiún por escribir en los impresos aduaneros y de inmigración el nombre de su país, República Árabe Saharaui Democrática, en vez de Marruecos en la casilla de nacionalidad. Es lo que había hecho en otras ocasiones y lo que cabe esperar de una persona que lleva luchando pacíficamente por la autodeterminación del Sáhara Occidental al menos desde 1987, cuando participó en una marcha silenciosa que terminó con la detención de 71 saharauis, y con la posterior desaparición de alguno de ellos, entre los que se encontraba Haidar.

Aminatou está en libertad desde 1991, y desde entonces no ha parado de denunciar las torturas y la vulneración de los derechos humanos de la que son víctimas los saharauis de manos del gobierno marroquí. Muchos se encuentran aún desaparecidos, unos en cárceles no oficiales como en la que estuvo la propia Haidar, y de otros no se sabe nada porque el gobierno marroquí nunca informa de lo ha hecho con sus vidas o sus cuerpos.

La luchadora saharaui intentaba volar el sábado al Sáhara pero ni las compañías aéreas le vendían el billete ni las autoridades españolas le permiten la salida porque no tiene pasaporte. Aunque sí le permitieron la entrada en España cuando fue devuelta por las autoridades marroquíes, alegando que tiene un permiso de residencia oficial español, que Haidar disfruta desde hace unos años por razones humanitarias al recibir tratamiento médico en un hospital de Madrid.

Puesto que para entrar en España desde un país extracomunitario se necesita pasaporte y no un simple permiso de residencia, la complicidad entre en el gobierno español y el de Marruecos, tal y como denuncia Haidar, parece que es algo más que una mera sospecha.
Y si es así, nuestro gobierno democrático tiene el deber moral de explicarse. De hablarle claro a su ciudadanía dejando clara su postura en este nuevo caso de atropello a los derechos humanos. A una ciudadanía que tantas muestras de solidaridad tiene con el pueblo saharaui, sobre todo cada verano, haciéndose cargo en sus propias casas de un número de niños y niñas cada vez más elevado.

Las autoridades, también las nuestras, no se deben engañar. Esa mujer valiente y luchadora que fue torturada en una cárcel secreta durante cuatro años y que ha utilizado su libertad para denunciar lo que a ella y a tantos otros les hicieron y les hacen, nunca va a dejar que los gobiernos de Marruecos y España la mantengan separada de sus hijos y de la lucha de su pueblo. Puede tardar mucho tiempo, pero también en Marruecos habrá algún día libertad y democracia y en el Sahara un pueblo que gracias a mujeres como Aminatou Haidar habrá podido ejercer el derecho a ser dueño de su destino. Nuestro gobierno puede ahora elegir si se pone del lado de quienes luchan por esto, o si apoya a quienes pisotean los derechos humanos. Una ocasión más para demostrar si solo se tienen grandes principios verbales o también la valentía para llevarlos a la práctica".

Mañana jueves 3 de diciembre se celebrará una concentración a las 7 de la tarde en la Plaza Nueva de Sevilla en apoyo a Aminatou, incluida dentro de las movilizaciones que se están produciendo en todo el país.