miércoles, marzo 08, 2006

Abrimos un espacio de debate y reflexión

Algo está cambiando en nuestra sociedad cuando en los periódicos aparecen con más frecuencia noticias como 380.000 trabajadoras dejan al año su empleo por razón familiar frente a 14.500 varones, o Expertas en género califican a la Universidad de "machista" y "patriarcal".

Hasta hace muy pocos años eran impensables estos titulares puesto que el tema de la igualdad de la mujer respecto al hombre no se planteaba; estábamos ocupad@s en la lucha y consolidación de los derechos civiles de tod@s l@s ciudadan@s. Pensábamos, ingenuamente, que la consecución de esos derechos beneficiaría por igual a mujeres y hombres. Nada más lejos de la realidad.
Las mujeres han avanzado enormemente en la conquista de los espacios públicos gracias a su esfuerzo personal incorporándose al mundo académico y profesional y participando en esferas antes vetadas a las mujeres. Sin embargo, y a pesar de las leyes que reconocen la igualdad de derechos de mujeres y hombres, el reconocimiento del trabajo de la mujer, económica y socialmente, sigue siendo inferior, como afirman los últimos estudios: "Los hombres cobran una media de un 40% más que las mujeres en España".
Pero la situación se complica cuando comprobamos que la mujer se ha incorporado al mundo laboral sin renunciar a su labor en el ámbito familiar, duplicando así, en muchos casos su trabajo. Por el contrario el hombre, que ha ido aceptando a veces a regañadientes esta situación, en la mayoría de los casos no ha asumido mayor protagonismo en el trabajo de la casa, del cuidado de l@s hij@s o de los familiares a su cargo.

Es por ello que medidas como el Plan de Igualdad aprobado por la Junta de Andalucía en noviembre de 2005 y la reciente Ley de Igualdad son necesarias para avanzar en el proceso de igualdad de derechos de la mitad de la población que constituyen las mujeres.

Nuestro centro, sensible a este tema desde hace tiempo, ha abierto este espacio de debate para que toda la comunidad educativa (madres y padres, alumnado, profesorado y personal no docente) pueda expresar sus opiniones y encuentre caminos que nos ayuden a mejorar, a crecer, a avanzar en este proceso de conseguir la igualdad respetando la diversidad de mujeres y hombres.