domingo, abril 30, 2006

Antiguo y diferente

Otros tiempos, otras costumbres, otro sexo... ¿Sentimos de manera distinta mujeres y hombres? ¿Escribimos, pensamos de forma distinta? ¿Son ellos menos románticos, nosotras menos pasionales? La literatura demuestra que somos iguales ante ese complejo proceso que es el enamorarse. Dos poemas de hombres, separados por vaios siglos, varios miles de kilómetros, culturas y religiones tan opuestas como la musulmana y la nuestra (no me atrevo a decir “cristiana”, porque, ¿quién es cristiano, aquí, ahora? ¿cómo definirnos? ¿occidentales, tal vez?...extraño tener que recurrir a la referencia geográfica a falta de la ideológica...) Los dos se incluyen en colecciones que denominan “rubaiyatas”, y las dos me parecen bellas, si bien la de Félix Grande particularmente emocionante. La pasión, la ternura, no son privativas de un sexo.

Irán –Persia– siempre ha sido tierra de poesía. Omar Jayam, tal vez el más conocido en Europa, nació y murió en Nisapur, cerca de Mashad, y Hafez y Sa'di nacieron y murieron en Shiraz. Sus mausoleos son verdaderos centros de peregrinación, meditación y descanso.

Omar Jayam (siglo XII) fue matemático y astrónomo, uno de los más importantes de su tiempo, pero ahora es conocido por las Rubaiyatas. En ellas, Jayam exalta el goce sereno, le canta al vino y al amor.
Félix Grande es extremeño, sus “rubaiyatas” son del siglo XX después de Cristo, y le han valido premios que sin duda merece.


YA EXISTÍA LA NOCHE

Ya existía la noche
y el día
ya existía
antes que tú vinieras
y antes que yo viniera.
Giraban los planetas
en sus órbitas,
giraban,
giraban desorientados
en busca de su destino,
en la extraordinaria emoción
de los espacios siderales.
¡Sé prudente, amigo!
Mide tus pasos,
camina mansamente
por el dorso de la tierra.
Quizás el polvo
que estás pisoteando
haya sido párpado
en los ojos de la mujer amada...

Omar Jayam, “rubaiyatas”



ELOGIO DE LAS BESTIAS

¿Sabías que hay bestias mansas y leales
que cuando pierden su pareja
husmean el viento con hocico furioso
atacan braman reflexionan
se niegan a comer y giran y enloquecen?

"Las rubáiyátas de Horacio Martín", Félix Grande