viernes, octubre 09, 2009

Herta Müller, Premio Nobel de Literatura 2009

Foto: AP

Herta Müller, novelista rumano-alemana, ha sido galardonada con el Premio Nobel de Literatura 2009 por su capacidad para describir "el paisaje de los desposeídos". Nació en Rumanía en 1953 en el seno de una familia alemana afincada en ese país tras la segunda guerra mundial. Su familia integraría ese grupo de las minorías que se movía entre las dos culturas. Herta Müller estudió simultáneamente filología alemana y rumana y, como dice ella, su literatura se mueve entre esas dos culturas. Su lengua materna es el alemán, pero su cultura vivida es rumana, de ahí que su escritura se caracterice por una peculiar forma de expresión. Su formación como filóloga de ambas lenguas le ha permitido reflexionar sobre el valor de la escritura. En una interesanta entrevista publicada en Crítica en junio de 2008 afirmaba:

El idioma rumano posee muchos niveles inexistentes en las lenguas germánicas. No todo en él se vuelve enseguida vulgar. Puede ser frívolo pero no vulgar, lo cual es absolutamente imposible en mi lengua materna. Cuando traduzco algo del rumano al alemán todo se vuelve ordinario, obsceno. No se corresponde en absoluto con lo traducido, simplemente porque ese plano lingüístico no existe en alemán. Y eso es lo que me fascina del idioma rumano. Igual que sus contradicciones. He escrito un libro titulado El hombre es un gran faisán en el mundo. Ése es un giro rumano. En rumano es muy frecuente decir “He vuelto a ser un faisán”, que significa: “He vuelto a fracasar”, “No lo he logrado”. O sea, en rumano el faisán es un perdedor, mientras en alemán es un arrogante fanfarrón. Como se sabe, el faisán es un ave incapaz de volar, vive en el suelo. Cuando empiezas a cazar y todavía no sabes hacerlo bien, cazas faisanes. La presa más fácil, puesto que el faisán no puede escapar. Los rumanos han incorporado ese rasgo a su metáfora. ¿Y cuál han tomado los alemanes para la suya? Las plumas, el plumaje, lo cual es muy superficial. La vida del animal no interesa a la metáfora alemana; a los rumanos les interesa la existencia del ave, y eso me fascina. El faisán rumano ha estado siempre más cerca de mí que el faisán alemán. Lo mismo me pasa con otras cosas.

Desde muy joven su crítica del régimen de Ceaucescu provocó su despido de la fábrica donde trabajaba como traductora. Tras la publicación de Niederungen (En tierras bajas), una relación de relatos sobre la vida de un pueblo alemán perdido en Rumanía según la perspectiva de una niña, sus dificultades para publicar en Rumanía aumentaron. En 1986 publicó en Alemania El hombre es un gran faisán en el mundo (Der Mensch ist ein groses Fasan auf der Welt), en 1992 La piel del zorro (Der Fuchs war damals schon der Jäger), en 1994 La bestia del corazón (Herztier). Estas cuatro obras están publicadas en castellano.
En 1987 se trasladó a Alemania donde vive y trabaja dedicada a la literatura.

Herta Müller es desde hoy la duodécima mujer que cuenta con el máximo galardón de las letras desde su institución en 1901.

Sus antecesoras fueron:

Selma Lagerlöf (Suecia) en 1909
Grazia Deledda (Italia) en 1926
Sigrid Undset (Noruega) en 1928
Pearl S. Buck (Estados Unidos) en 1938
Gabriela Mistral (Chile) en 1945
Nelly Sachs (Alemania-Suecia) en 1966
Nadine Gordimer (áfrica del Sur) en 1991
Toni Morrison (Estados Unidos) en 1993
Wislawa Symborska (Polonia), en 1996
Elfriede Jelinek (Austria) en 2004
y la escritora británica Doris Lessing, galardonda en 2007.

Fuente: Agencia EFE y Crítica