miércoles, enero 24, 2007

Estereotipos de género: TECNOFOBIA

Tecnofobia: Miedo irracional y enfermizo a la tecnología.

Tecnofobia es responsabilizar a la tecnología de los males de la sociedad. Se expresa como un miedo exagerado a una realidad muy compleja en términos técnicos. En ciertos casos instala temores específicos, como el miedo indiscriminado al cáncer, al móvil o a las antenas inalámbricas.

El pensamiento antitecnológico arraiga en una tradición profunda de desconfianza hacia las máquinas, desde los griegos pasando por la ilustración, ha habido una larga historia de desencuentros con la tecnociencia que la bomba atómica, los problemas ecológicos, los experimentos genéticos, entre otros, han amplificado.

Desde luego tan nefasto es ser un tecnófobo acérrimo como creer en la infabilidad de la tecnología. La tecnología no es la panacea de todos los males; tampoco hay motivos para desconfiar de la misma, aunque hay que ser precavido ante el uso que se haga de ella en esta sociedad donde el fin último no es el bienestar, la igualdad y la erradicación de las injusticias.

¿Es tecnófoba la mujer?
----------------------------
Se observa en algunas mujeres (especialmente mayores) resistencias a las tecnologías que ellas mismas verbalizan y reconocen: la máquina es mala, es fría, es aburrida, o bien, yo no sirvo, no soy capaz, es muy difícil. Esto trae parejo la pérdida de autoestima y confianza de muchas mujeres en sus propias posibilidades, y el rechazo al ordenador.

Estas suspicacias están muy vinculadas a la imagen imperante de una relación amorosa entre el hombre y la máquina, estimulando la tecnofilia masculina como norma. Las mujeres, en tanto que, se apartan de esta norma son caracterizadas de tecnofóbicas.

La tecnología, y en especial la informática, estaba (y sigue estando) cargada de valores androcéntricos que de manera indirecta han dificultado la participación y presencia de las mujeres, alimentando el mito de la supuesta tecnofobia femenina.

Muchas mujeres comentan que las bromas sexistas, los juegos para ordenador que presentan a las mujeres como objetos sexuales y otras conductas ofensivas las desalientan a hacer uso de esta tecnología. (Veáse la campaña no oficial de firefox).
Muchas no se sienten bienvenidas en las facultades técnicas o en los departamentos de informática (82% de hombres): entrar en recintos extremadamente masculinos propicia que algunas mujeres rechacen la informática como futuro profesional.

Este hecho se hallaría en consonancia con la estereotipación de determinadas profesiones, así como en general de la tecnología. Esta ha sido vista tradicionalmente como una cuestión de hombres, no se ha ofrecido una imagen feminizada de la profesión.

Contrasta con el hecho de que se produce en una profesión muy reciente, en un contexto tendente a reducir las discriminaciones en materia de género, y además, basada en una máquina cuya principal característica no es la fuerza, que es lo propio de las máquinas industriales del siglo XIX y XX, metafóricamente asociadas a lo masculino. En todo caso, también se podría apelar, en el caso del ordenador, a otro de los estereotipos del varón: el predominio del razonamiento lógico-abstracto.

La tecnofobia como tal no es inherente a la mujer, de la misma forma que la tecnofilia no lo es de los hombres.

La mujer nunca ha sido ajena a la tecnología
-------------------------------------------

La relación de la mujer con la tecnología ha estado vinculada a lo largo de los siglos al espacio doméstico principalmente.
Resulta paradójico que las nuevas tecnologías domésticas, no han producido una redistribución de las tareas domésticas como tampoco una reducción significativa de la carga de trabajo y/o del tiempo dedicado por mujeres y hombres. Es decir, las mujeres han adquirido competencias y habilidades aprendidas en su manejo pero que no tienen un reconocimiento o valoración en el ámbito productivo.

Por otro lado, las mujeres han estado habitualmente en contacto en los ámbitos de producción primarios más básicos y mecánicos: han usado siempre aperos de labranza, han sido tejedoras, más adelante han introducido datos, fueron las encargadas de cifrar los mensajes en los primeros ordenadores de la 2ª guerra mundial. Es decir, han usado la tecnología desde siempre, sin embargo nunca han estado en la toma de decisiones.


Estereotipos
-----------------
Los estereotipos, los clichés mil veces repetidos, hacen mella en la mujer; han impedido el florecimiento de modelos de mujer y ha desembocado en una pérdida de interés que conlleva en muchos casos a la autoexclusión del sector tecnológico.

Considerar en el imaginario colectivo que las mujeres son tecnófobas y les da miedo la tecnología provoca que la mujer no se acerque al ordenador e incluso determina patrones educativos en la mujeres. El porcentaje de mujeres en carreras técnicas sigue siendo bajo, el número de desarrolladoras de software es bajísimo, y especialmente en el campo del Software Libre.

Sin embargo, el verdadero motivo de su desapego a la informática, pasa más por su falta de necesidad (no lo usa en el trabajo) y por su falta de tiempo (tampoco lo usa para el ocio, en casa).

¿Qué se puede hacer para evitar la tecnofobia?
--------------------------------------------

Es posible identificar, para luego revertir, los mecanismos culturales y estereotipos sexistas que facilitan que algunas mujeres se inhiban ante la máquina y el ciberespacio.
  • Es precisa la alfabetización tecnológica y digital de las mujeres.
  • Se debe incidir en el factor educacional, así como crear un ambiente pedagógico consciente de la perspectiva de género.
  • Adaptar los contenidos y usos de las TIC a las necesidades actuales de la mujer evitando la ausencia de necesidad que provoca que muchas mujeres no se interesen por el tema.
  • Aproximar la tecnología a las mujeres, crear empatía entre unas y otras.
  • La mujer debe reelaborar su relación con la tecnología -tradicionalmente vinculada a la máquina y al varón; no debemos silenciar esta asimilación de tecnología con masculinidad (véase también el caso de los coches, videojuegos...) que impide que la mujer se apropie de la tecnología.
  • Podemos mostrar que la tecnología no es (sólo) un área para muchachos, sino que se puede ser mujer y al mismo tiempo una especialista en tecnología y llegar a puestos de dirección.
  • Debemos animar a que la mujer sea productora de software, participe en las comunidades de desarrollo, foros técnicos, etc.
  • Del mismo modo, debemos animarlas a sentarse detrás del teclado a dejar sus opiniones en bitácoras y en foros de debate.
No olvidemos, que la tecnofobia no es la única variable, la situación de acceso de una parte importante de mujeres a las TIC está supeditada a la organización de los tiempos de vida y por ello también a la múltiple jornada que realizan la mayoría de las mujeres.

Conclusiones
------------------
El estereotipo tecnófobo simplifica y generaliza la problemática de la brecha digital de género. Ciertamente mujeres y hombres participamos de las TIC y del ciberespacio, pero lo seguimos haciendo de forma desigual.

En una sociedad hipertecnificada, debemos adapatar este nuevo escenario tecológico a nuestras propias necesidades, plantearnos porque las mujeres no usamos la tecnología igual que los hombre, para qué la usamos, cómo las usamos y en qué momento.

En definitiva, la inclusión real de la mujer en la Sociedad de la Información (aunque no en términos de equidad) es un hecho que invalida el mito de la tecnofobia.

Fuentes consultadas:

4 comentarios:

Meli dijo...

Qué pedazo de trabajo! Parace mentira que lo haya hecho una mujer. Yo misma, si no fuera mujer y no tuviera una aversión terrible por el ordenata, que se manifiesta en mi evidente ineptitud para manejarlo, es que te dejaba un comentario felicitándote y te recordaría aquella vez que en ciertas jornadas un hombre adulto supuestamente bien informado con titulación y estudios universitarios dijo algo así como que si queríamos usar de verdad las TIC todas las mujeres tendríamos que irnos a nuestras casas, dejando esa ardua tarea para nuestros colegas varones. Allí la tribu de amazonas presuntamente no cualificadas que íbamos a narrar las experiencias TIC de nuestros respectivos centros y no precisamente de oídas estuvo muy a punto de aplicar la ley de Lynch al imprudente, pero quedó la anécdota, infortunadamente anónima, porque el nombre de ese ser intelectualmente y tecnológicamente tan superior no fue consignado para rubricarla. Por lo menos nos queda el consuelo de pensar que, aunque tecnológicamente
incapaces, somos tela de sexys. No te fastidia...

Juana G. Linares dijo...

Fantástico trabajo Ana. Con este artículo está todo dicho para la ponencia. ¡Qué capacidad de síntesis y de relacionar cada elemento! Con trabajos así se demuestra que, en gran parte, es cuestión de tiempo que las mujeres puedan compartir el ciberespacio no solo desde una actitud pasiva sino como agentes de un pensamiento que contribuya, junto con el hombre, a la construcción de un nuevo modelo de sociedad basada en la equidad. La otra gran parte, necesaria para que se produzca ese cambio, pasa por la educación y el permanente cuestionamiento del papel que asumen los medios a la hora de construir la imagen de la mujer y del hombre.

Franicisco Nicolás dijo...

¿Os habéis dado cuenta de qué manera colabora la publicidad en esa tecnofobia? Todo lo que suponga tencología, incluso conducir un coche, está realizado por hombre y la mujer, si sale en el anuncio, es como "adorno" para "sensualizar" el producto.
Programadoras, ejecutivas, conductoras de camiones, de autobuses, mecánicas...¿Por qué no aparecen en la publicidad de TV que es la efectiva? Habría que empezar por meter en la mente de todo el personal ese tipo de estereotipos distinto, realmente igualitario.
Tu trabajo, Ana, es magnífico, al igual que tu propio ejemplo ante toda la comunidad del instituto. "BUSCANDO DESESPERADAMENTE A ANA" es el título que corresponde a cantidad de escenas que vivimos todos los días cuando queremos solucionar algún problema con el ordenador.
Meli, de los bocazas y bravucones ¿para qué hablar? Pero haberlos, los hay.

Anónimo dijo...

Enhorabuena

Tecnofobia y tecnofilia
Mitos en torno a la tecnología a lo largo de la historia

Conferencia de Víctor Guijarro
Prof. de la URJC
Centro Riojano de Madrid
Serrano, 25
30 de mayo de 2012 a las 19:00
Al finalizar, se servirá una copa de vino de Rioja