lunes, mayo 07, 2007

II JORNADAS DE FORMACIÓN DOCENTE EN IGUALDAD DE GÉNERO II

Seguimos con la reseña de las II Jornadas de Coeducación de Baeza:
La Mesa redonda que completó la mañana estuvo presidida por Carmen Gregorio, profesora de Antropología de la Universidad de Granada, Victoria Robles Sanjuán, profesora de Hª de la Educación de la Universidad de Granada, Elena Simón, especialista en Análisis de Género y Educación para la Igualdad, Yolanda Toral López, asesora del CEP de Motril y Antonio Luque Cañas, coordinador de Formación de la Delegación de Jaén.
El tema giró en torno al MODELO de CENTRO COEDUCATIVO, cómo debe ser según las últimas leyes aprobadas. Así señalaron:
OBJETIVOS:
1º conseguir la comunicación horizontal no violenta entre iguales.
2º Incluir a la mujer en el mundo laboral de manera no sexista.
3º Utilizar un lenguaje para la igualdad evitando el sexismo y expresar igualdad de trato.
4º Conseguir conocimientos completos y habilidades y destrezas compartidas.
5º Conseguir la corresponsabilidad en la vida adulta.
CONTENIDOS:
1º Hay que trabajar de manera intencionada, a veces habrá que trabajar por separado con los chicos y chicas, porque las distintas formas comunicativas han llevado a que las chicas cedan la palabra y los chicos no. Si no se modifican esas formas llegamos al techo de cristal.
2º Existe un distinto desarrollo físico de chicos y chicas y hay que evitar fomentar el desarrollo de las formas de fuerza para los chicos y de “modelos de pasarela” para las chicas.
3º Control del machismo, sexismo, misoginia y el androcentrismo.
METODOLOGÍA:
Revisando, completando, inventado, criticando, fomentando, orientando, desactivando, compartiendo con otros centros, neutralizando y observando el mundo que nos rodea, en los documentos básicos, en la representación de cargos, en el currículo, y en las actividades extraescolares controlando lo que se muestra.
Y en todo ello debe participar la familia, una familia que ha cambiado mucho en los últimos años (hoy un 40% de las familias no encajarían en el concepto de “normalidad” tradicional), potenciando la acción tutorial, estableciendo acuerdos/contratos con las familias y elaborando planes de formación para padres y madres y guías de Buenas Prácticas.
En definitiva, concluyeron, estamos aprendiendo y solo podemos hacerlo en grupo, hombres y mujeres juntos para forjar ese mundo más equitativo al que aspiramos.