viernes, noviembre 24, 2006

EL PRECIO DE LA MUJER


En el último boletín de Amnistía Internacional (AI) se vuelve a pedir ayuda para evitar que siete mujeres iraníes sean lapidadas por adulterio. Todavía, a pesar de las campañas internacionales en contra de esa forma de justicia, se siguen cometiendo esas atrocidades. A través de la activación de su "red de acciones urgentes", para apoyar a las personas que se encuentran en situación de riesgo extremo, Amnistía Internacional moviliza a miles de personas. Si quieres firmar contra la lapidación de estas siete mujeres, puedes firmar aquí.

En este boletín la iraní, premio Nobel de la Paz 2003, Shirin Ebadi agradece a Amnistía su campaña contra la lapidación y explica en un vídeo (pica aquí para verlo) la situación de la mujer en Irán. En él aporta un dato que llama la atención: en caso de accidente de tráfico, la indemnización, si la atropellada es mujer, es la mitad que la del hombre. No es nuevo el conocimiento de lo "poco que vale" una mujer en este tipo de culturas, pero sí me ha sorprendido este dato por lo que supone de cuantificación en las cláusulas de las compañías de seguros, donde deben venir tipificadas las cantidades a indemnizar a las familias en casos de accidente y allí, escrito en las tablas de indemnización, aparecerá "el precio de la mujer", que no es más que la mitad del del hombre.

jueves, noviembre 23, 2006

Por los BUENOS TRATOS

Acción colectiva el martes 28 de noviembre para conmemorar el "Día Contra la Violencia de Género" (el 25 de noviembre este año cae en sábado).


El próximo día 28 celebraremos durante el 2º recreo y las dos últimas horas de la mañana una acción colectiva “por los buenos tratos".

En este acto declararemos oficialmente el IES Azahar como ZONA LIBRE DE SEXISMO.

Próximamente publicaremos el horario de actividades.

miércoles, noviembre 22, 2006

Personajes femeninos en la literatura: La heroína romántica II

Las mujeres en las rimas de Bécquer

-Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
-No es a ti; no.
-Mi frente es pálida, mis trenzas de oro,
puedo brindarte dichas sin fin.
Yo de ternura guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
-No; no es a ti.
-Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
No puedo amarte.
-¡Oh, ven; ven tú!

La mujer irreal, la mujer distante, inaccesible, la mujer fría como el mármol. El romántico ama el amor por el amor mismo. A veces parece que la amada es solo una excusa. El amor está tan ligado al dolor que se diría que no tiene sentido sin él, que son la cara y la cruz de la misma moneda. La amada que corresponde no es motivo de inspiración. Debe ser causa de sufrimiento. El amor romántico conduce a la muerte y la hace desear, descubriendo en ella un principio de vida, y la posibilidad de convertir la muerte en vida: la muerte de amor es vida, y la vida sin amor es muerte.

¿A qué me lo decís? Lo sé: es mudable,
es altanera y vana y caprichosa:
antes que el sentimiento de su alma
brotara el agua de la estéril roca.
Sé que en su corazón, nido de sierpes,
no hay una fibra que al amor responda;
que es una estatua inanimada...; pero...
¡es tan hermosa!

En el amor romántico hay una búsqueda de la autodestrucción, de la tragedia, porque en el amor se deposita la esperanza en renacer, el sufrimiento purifica. En el amor se encarna toda la rebeldía romántica: "Todas las pasiones terminan en tragedia, todo lo que es limitado termina muriendo, toda poesía tiene algo de trágico" (Novalis). En la muerte, el alma romántica encuentra la liberación. La melancolía es una constante.

Como guarda el avaro su tesoro,
guardaba mi dolor;
le quería probar que hay algo eterno
a la que eterno me juró su amor. (...)

En su propia vida, Bécquer fue rechazado por la mujer que más amó: Julia Espín, que había nacido el 18 de noviembre de 1838 y era dos años más joven que él. Poseía una magnífica voz de soprano con la que, años más tarde, obtuvo éxito en no pocos teatros de Europa; amiga y protegida en cierto modo de Tamberlik y musa inspiradora del compositor Bazzini para su ópera 'Durandor'; mujer muy bien acogida en la alta sociedad madrileña y con una única y desbordante pasión: la música y el canto. Al fin, el poeta hizo un matrimonio desgraciado y terminó separándose. Como buen romántico, murió joven.

Dices que tienes corazón, y sólo
lo dices porque sientes sus latidos;
eso no es corazón..., es una máquina
que al compás que se mueve hace ruido.


lunes, noviembre 20, 2006

¿Arroba sí? ¿Arroba no?

La necesidad de nombrar a las mujeres ha conducido en los últimos años a buscar soluciones más o menos ingeniosas. En este sentido se impuso la barra / para añadir a continuación el femenino -as, al estilo niños/as, profesores/as, alumnos/as..., algo que no satisfacía a muchas personas fundamentalmente a la hora de tener que leerlo en público.

Con el florecer de las nuevas tecnologías, y ante la necesidad de reducir los mensajes, apareció la arroba @, signo que representaba una medida de peso ya obsoleta y que “sobraba” del teclado de las máquinas de escribir. Primero se utilizó como elemento característico del correo electrónico, y más tarde empezó a ser utilizada por aquellas personas que querían nombrar también a las mujeres y que huían de los genéricos tradicionales, “los alumnos”, “los profesores” pero que consideraban excesivamente largo decir “los alumnos y las alumnas”, “los profesores y las profesoras”. En ese sentido empezó a difundirse l@s alumn@s, l@s profesor@s. Pero tampoco esta solución parece satisfacer a un amplio sector porque es un signo que no representa a ningún fonema y la Academia de la Lengua no lo reconoce, con lo cual estaríamos incurriendo en una falta de ortografía si lo utilizásemos.


Sin embargo es una realidad que las normas de la Real Academia se “fijan” una vez que el uso de las personas hablantes ha impuesto una solución, sea del tipo que sea. Así ha ocurrido con palabras como whisky, hoy aceptadas como güisqui; o penalty, hoy penalti. Antes de ser aceptadas constituiría una falta de ortografía escribir “penalti” o “güisqui”. ¿Qué pasará en los próximos años? ¿Se añadirá una terminación como la arroba?, ¿se inventará un nuevo signo? o ¿se nombrarán a las mujeres y a los hombres por separado? Lo que sí está claro es que la mujer está ocupando cada vez con más fuerza el espacio que le corresponde en el mundo y su presencia debe ser reconocida con el lenguaje, y esto no tiene vuelta atrás. La lengua es una manifestación social y no puede mantenerse al margen de los cambios de la sociedad.


Si debemos tomar una medida común para todos los textos oficiales, las bitácoras, comunicados, etc, quizás lo mejor sea nombrar a los alumnos y las alumnas, los profesores y profesoras o bien optar por “alumnado”, “profesorado” que sí incluye a los dos géneros, algo que ya aparecía en el "Poema de Mío Cid", cuando decía:


"Mio Çid Ruy Diaz por Burgos entrava,

en su compaña LX pendones levava.

Exien lo ver mugieres e varones,

burgeses e burgesas por las finiestras son,

plorando de los ojos tanto avien el dolor."


Pero no hagamos una cuestión de "honor" o de falta a las normas ortográficas la utilización de la arroba porque estamos en un momento de búsqueda de soluciones para una necesidad nueva.

jueves, noviembre 09, 2006

Personajes femeninos en la literatura: las amadas lejanas


Soneto V (Garcilaso)

Escrito está en mi alma vuestro gesto
y cuanto yo escribir de vos deseo:
vos sola lo escribistes; yo lo leo

tan solo que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto,
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero;

cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.


En la muerte de Laura (Petrarca)


Sus ojos que canté amorosamente,
su cuerpo hermoso que adoré constante,
y que vivir me hiciera tan distante
de mí mismo, y huyendo de la gente,

Su cabellera de oro reluciente,
la risa de su angélico semblante
que hizo la tierra al cielo semejante,
¡poco polvo son ya que nada siente!

¡Y sin embargo vivo todavía!
A ciegas, sin la lumbre que amé tanto,
surca mi nave la extensión vacía...

Aquí termine mi amoroso canto:
seca la fuente está de mi alegría,
mi lira yace convertida en llanto.

Versión de Alejandro Araoz Fraser

En El Renacimiento la literatura idealizó a la mujer amada hasta el punto de que el amor perfecto presuponía casi que no existiera el contacto del amante con el objeto de su amor. Un hecho que ya venía siendo tendencia desde las novelas de caballería y al que inapropiadamente se da el nombre de “amor platónico”. Los poetas renacentistas convertían en musa a una mujer elegida cuando menos caprichosamente, puesto que con frecuencia de ella conocían tan solo el rostro. El resto lo llenaba la imaginación del poeta, para atribuir a la amada las muy tradicionales virtudes de dulzura, espiritualidad, ternura... En la realidad estas mujeres solían estar casadas, y así también los mismos poetas. Pero, claro, el amor debía ser ideal y no aspiraba en absoluto a materializarse, ni siquiera con palabras. Las amadas de Dante y Petrarca murieron jóvenes, además, y con su muerte contribuyeron a inspirar más a sus poetas, puesto que el dolor era para ellos potente estímulo creativo.

Dante conoció a Beatriz Portinari (1265-1290) cuando era una niña de nueve años y no volvió a verla hasta nueve años después.
En La Vida Nueva ( 1293) y en La Divina Comedia ( 1307) se exalta con una mayor intensidad su profundísimo amor por ella. El día 8 de junio de 1290 murió Beatriz, apenas tenía 25 años. Dante, que había estado enamorado de ella desde que la vio por primera vez , recordó con la Vida Nueva las vicisitudes de un amor que -como el de Petrarca hacia Laura- no pudo extinguirse y que duró hasta después de la muerte. Dante, enfermo, tiene una visión que le presenta a su dama muerta, camino del cielo, entre coros de ángeles, mientras que la tierra queda cubierta por la tristeza y las tinieblas. No tarda en hacerse realidad la visión, y Beatriz muere.Ésta fue la primera obra literaria de Dante que, desesperado, decide escribir una obra literaria dedicada a Beatriz, como último monumento a su amor.
Si queréis saber más, aquí tenéis una página dedicada a esta curiosa pasión.

Laura de Noves (1308-1348) fue la musa de Petrarca, el aliento de su poesía, la inspiración de su vida. Conoció Petrarca a Laura en Aviñón, donde vivían ambos, un viernes santo. Fue verla y enamorarse. El nombre tuvo también su parte en el enamoramiento.Petrarca soñaba con la gloria, amaba los laureles. El Senado de Roma y la universidad de París le coronaron con el laurel de los poetas. Pero su auténtica corona de laurel, su inspiración, su pasión única e inextinguible era Laura. Fue el de Petrarca un amor romántico, apasionado, inspirado. Era Laura una mujer casada, y Petrarca un hombre de recta conciencia, por lo que siempre le atormentaron los escrúpulos sobre su relación con su amada, que no fue tan solo espiritual y poética. Pero sus versos nunca fueron profanados por nada que no fuerse la llama misteriosa de su pasión, la gentileza, el éxtasis intelectual, el deseo sofocado apenas nacido. Fue el carácter de amor imposible lo que hizo que se transformase su amor por Laura en amor poético, amor cortés. Gustaba hablar de la esclavitud a que le tenía sometido Laura. Murió Laura víctima de la peste que asoló Aviñón, y fue enterrada en la iglesia de los frailes menores de esta ciudad.

Nuestro poeta cortés por excelencia, Garcilaso,también tuvo a su amada ideal y lejana. Aunque en 1525 se casa con Elena de Zúñiga, en 1526 conoce a la que fue musa de gran parte de su obra: Isabel Freire, pero esta se casa con otro, lo que causó honda pena a Garcilaso. Murió también prematuramente en 1533 o 1534 («¡Oh tela delicada, / antes de tiempo dada / a los agudos filos de la muerte!»).

¿Románticos o masoquistas? Y ellas... ¿afortunadas o no, por esa devoción que en cierto modo, y en caso de conocerla, iluminaría sus vidas, limitadas quizá por un matrimonio de conveniencia, quizá sin amor? Y digo "quizá", porque, como veremos en la próxima entrega, las mujeres de cierta posición no carecían precisamente de vida erótica...

domingo, noviembre 05, 2006

Botellona y machismo a cargo del dinero público.

La cerveza no se queja, ni grita, ni llora”, “la cerveza no tiene madre”, “la cerveza no se pone histérica una vez al mes”, “Siempre puedes tener la certeza de que eres el primero en descorchar una cerveza”, “la cerveza siempre es fácil de obtener”, “la cerveza no exige igualdad”, “la cerveza no tiene abogado”, ...


Así la empresa Bierdeste, SL, ha promocionado la “cervezada” alemana que se ha celebrado en Salamanca a mediados de octubre. La campaña, subvencionada por el ayuntamiento de la ciudad, ha supuesto la distribución de 175.000 ejemplares entre la población con la figura de su alcalde como reclamo.



¿Alguien da más?

lunes, octubre 30, 2006

Declaración de Derechos de las Mujeres y las Ciudadanas

Olympe de Gouges (1748-1793), según la Wikipedia, considerada una de las primeras feministas de la historia al reivindicar el papel de la mujer durante la Revolución Francesa. Fundó varias Sociedades Fraternas para ambos sexos. Su pensamiento ilustrado ya era patente en algunas de sus obras de teatro como La esclavitud de los negros donde criticó con dureza la esclavitud.
Defendió la igualdad entre el hombre y la mujer en todos los aspectos de la vida pública y privada, incluyendo la igualdad con el hombre en el derecho a voto, en el acceso al trabajo público, a hablar en público de temas políticos, a acceder a la vida política, a poseer y controlar propiedades, a formar parte del ejército; incluso a la igualdad fiscal así como el derecho a la educación y a la igualdad de poder en el ámbito familiar y eclesiástico.
Su oposición a la ejecución de Luis XVI y su familia y su enfrentamiento a Robespierre la conducirían a la guillotina a los 45 años de edad.
Elaboró en 1791 una Declaración de los derechos de la Mujer y la Ciudadana "Mujer, despierta; el rebato de la razón se hace oír en todo el universo; reconoce tus derechos. El potente imperio de la naturaleza ha dejado de estar rodeado de prejuicios, fanatismo, superstición y mentiras. La antorcha de la verdad ha disipado todas las nubes de la necedad y la usurpación. El hombre esclavo ha redoblado sus fuerzas y ha necesitado apelar a las tuyas para romper sus cadenas. Pero una vez en libertad, ha sido injusto con su compañera. ;Oh, mujeres! ¡Mujeres! ¿Cuándo dejaréis de estar ciegas? ¿Qué ventajas habéis obtenido de la revolución? Un desprecio más marcado, un desdén más visible. [...] Cualesquiera sean los obstáculos que os opongan, podéis superarlos; os basta con desearlo"

Han pasado más de 200 años y aún estamos trabajando en ello.

domingo, octubre 29, 2006

Personajes femeninos en la literatura: la heroína romántica I


Las protagonistas de los relatos de Edgar Allan Poe

El romanticismo fue un movimiento estético y literario que conmovió Europa en la primera mitad del siglo XIX, un movimiento en el que el sentimiento, la pasión, el misterio, los ambientes góticos y la ruptura con los cánones clásicos fueron las principales características.
Edgar Allan Poe fue un perfecto ejemplo de este alejamiento de todo tipo de equilibrio y medida. Extremado e intemperante en su vida y su literatura, es el maestro absoluto del relato de misterio, creador de ambientes lóbregos, macabros y fantasmales, de atmósferas opresoras o escalofriantes, de personajes apasionados y enfermizos, a veces terriblemente malvados, víctimas de alucinaciones, extrañas enfermedades nerviosas, con los sentidos anormalmente agudizados por una sensibilidad fuera de lo normal.
La heroína de Poe corresponde a lo que se puede esperar dentro de estos parámetros:
concebida como toda espíritu, sin más concesión a la carnalidad que una espesa y larga cabellera, misteriosa como el paisaje, sombría, peligrosa por su potencial de sabiduría, siempre enormemente frágil, siempre muerta prematuramente. Blanca, pálida, delgada y a menudo altísima. (Su propia madre murió tísica, su esposa falleció prematuramente tras seis años de consunción y agonía).
Todas las mujeres que protagonizan sus relatos parecen irremediablemente condenadas, todas se consumen de dentro hacia fuera, devoradas por su intensa espiritualidad, por un tormento interior. Algunas se mueven durante toda su existencia entre la vida y la muerte, cayendo de cuando en cuando en estados de catalepsia: Berenice llega a ser enterrada viva, lady Madeline también remueve desde dentro la losa que sella su tumba cuando su hermano la deposita en ella, creyendo que la nueva crisis es su muerte definitiva. Morella y Ligeia mueren, pero resucitan en seres diferentes para continuar junto al hombre al que aman. Estas dos últimas, curiosamente, son poseedoras de un caudal inmenso de conocimientos.

Berenice

(...)Berenice y yo éramos primos y crecimos juntos en la heredad paterna. Pero crecimos de distinta manera: yo, enfermizo, envuelto en melancolía; ella, ágil, graciosa, desbordante de fuerzas (...)
Y entonces, entonces todo es misterio y terror, y una historia que no debe ser relatada. La enfermedad -una enfermedad fatal- cayó sobre ella como el simún, y mientras yo la observaba, el espíritu de la transformación la arrasó, penetrando en su mente, en sus hábitos y en su carácter, y de la manera más sutil y terrible llegó a perturbar su identidad. ¡Ay! El destructor iba y venía, y la víctima, ¿dónde estaba? Yo no la conocía o, por lo menos, ya no la reconocía como Berenice. (...)
Entre la numerosa serie de enfermedades provocadas por la primera y fatal, que ocasionó una revolución tan horrible en el ser moral y físico de mi prima, debe mencionarse como la más afligente y obstinada una especie de epilepsia que terminaba no rara vez en catalepsia, estado muy semejante a la disolución efectiva y de la cual su manera de recobrarse era, en muchos casos, brusca y repentina.

Ligeia
(...)Ligeia cayó enferma. Los extraños ojos brillaron con un fulgor demasiado, demasiado magnífico; los pálidos dedos adquirieron la transparencia cerúlea de la tumba y las venas azules de su alta frente latieron impetuosamente en las alternativas de la más ligera emoción. (...)
Miré el escenario que tenía delante -la casa y el sencillo paisaje del dominio, las paredes desnudas, las ventanas como ojos vacíos, los ralos y siniestros juncos, y los escasos troncos de árboles agostados-...

La caída de la casa Usher

(...) La enfermedad de Madeline había burlado durante mucho tiempo la ciencia de sus médicos. Una apatía permanente, un agotamiento gradual de su persona y frecuentes aunque transitorios accesos de carácter parcialmente cataléptico eran el diagnóstico insólito. Hasta entonces había soportado con firmeza la carga de su enfermedad, negándose a guardar cama; pero, al caer la tarde de mi llegada a la casa, sucumbió (como me lo dijo esa noche su hermano con inexpresable agitación) al poder aplastante del destructor, y supe que la breve visión que yo había tenido de su persona sería probablemente la última para mí, que nunca más vería a Madeline, por lo menos en vida.



jueves, octubre 26, 2006

50 Aniversario de la muerte de Zenobia Camprubí

Hoy, 28 de octubre de 1956, fallecía Zenobia Camprubí, mujer de Juan Ramón Jiménez, víctima de un cáncer, a los 69 años de edad.

La figura de esta mujer, compañera infatigable de Juan Ramón, que destinó toda su vida y su energía a liberar a su marido de todas las vicisitudes de lo cotidiano para que se dedicara exclusivamente a la elaboración de su poesía, merece un reconocimiento por parte de todo el mundo amante de la poesía o no. Se trata de una figura excepcional sin la cual el premio Nobel no habría sido concedido a Juan Ramón.

Por estos días se ha publicado el tercer tomo de su diario a cargo de la profesora Graciela Palau que se encuentra participando en los homenajes que celebran en Huelva durante el mes de octubre y noviembre.

Mary Robinson premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales



Mary Robinson, la ex-presidenta de Irlanda y actual presidenta de honor de Oxfam Internacional, Intermón Oxfam en España, ha sido galardonada con el Premio príncipe de Asturias de Ciencias Sociales "por la superación de los obstáculos que impiden a muchos el efectivo disfrute de los derechos humanos". El acta del premio habla de la "voz inconformista y valiente" de esta mujer que no duda en alzar esa voz contra los poderosos.

Según El País "el jurado destaca también su "fibra moral" a la hora de defender "siempre con gallardía" aquellas cuestiones "que su pensamiento y conciencia le exigen", e indica que Robinson se suma "a quienes resaltan la importancia del comportamiento ético en los campos de la política y del trabajo intelectual".

Es la primera vez, en los veintiseis años de los premios Príncipe de Asturias que se concede este galardón a una mujer.

Poco a poco el trabajo de las mujeres se va reconociendo en nuestra sociedad. Felicitémonos.